La formula básica del Capitalismo es bastante sencilla, consiste en maximizar ganancias y minimizar costos (o, mejor aún "externalizarlos"- léase, no hacerse cargo del desastre-). Esta formula, en la economía real, nos ha llevado a tener una cadena de producción y consumo que es un literal desastre ecológico, pero de eso hablaremos en otra ocasión.
El dibujo de más arriba pertenece al documental "La historia de las cosas" y, como pueden ver, éste muestra la cadena que va desde la extracción hasta el descarte en un "ciclo" económico. Cualquier eslabón que falle o no esté unido a su anterior y siguiente eslabón, hará colapsar todo el ciclo.
Desde mi punto de vista el modelo Capitalista no está en crisis, sino que es la crisis su estado natural, sencillamente porque ya colapsó, y colapsó porque ha fallado un eslabón especifico de esta cadena, el Consumo.
Si no hay demanda, el proceso de mercado se detiene y es efectivamente eso lo que ha sucedido con el Capitalismo ya que éste, al concentrar la riqueza en tan pocas manos, no tiene ya a quien venderle lo que produce. Soluciones a la falta de demanda han habido varias y ninguna ha dado ni dará resultado porque el problema está en la estructura básica del orden Capitalista, no en este eslabón como pretendía Keynes.
Los parches que se han tratado de usar para tapar el problema del consumo han sido varios; inyectar más dinero al mercado (en forma de créditos) para incentivar el consumo, implementar la obsolescencia de los objeto de consumo, llamar al consumo con agresivas campañas de marketing, etc. Pero de la que me interesa escribir ahora es de la globalización.
La Globalización es, en estricto rigor, la búsqueda de nuevos mercados. Si el Capitalista ya no logra suficientes ganancias (que nunca son suficientes para un capitalista), entonces se irá a explotar otras zonas del planeta en las cuales podrá vender más caro o pagar más barato por insumos y mano de obra, de eso se trata la globalización y nada más, eso es lo único que libera el libre mercado, los mercados, nada más, es como una plaga de langostas, pero a escala global.
Esta "brillante idea" de poner a competir en el mercado global a todos los países, ha resultado en ganancias extraordinarias para el Capital industrial y exorbitantes para el núcleo del fraude, el Capital financiero, al mismo tiempo que ha destruido las economías locales de todo el mundo, sobre todo de los países menos industrializados o des-industrializados como el caso chileno.
Es imposible que los productores locales puedan competir en precio con las mercancías traídas desde países colonizados por industrias buitres que ponen a trabajar (cuando dan trabajo) por sueldos esclavos a niños, mujeres y hombres, entonces, ¿qué nos queda por hacer?.
Lo que nosotros proponemos es apelar a las otras ventajas que ofrecen los productores locales.
Comprarle a pequeños productores locales te permite obtener un producto que, si llega a tener alguna falla, puedes tener una respuesta inmediata y directa.
Los pequeños productores locales, además, ofrecen una atención personalizada y, en muchos casos, los productos que venden son exclusivos, trabajados a mano.
Comprar a pequeños productores locales favorece el desarrollo de la comunidad económica local y permite entonces que la riqueza quede en la zona.
Por ello y por muchas razones más es que nosotros proponemos y apelamos a ejercer el poder que tenemos cuando compramos, al tiempo que nos encontramos desarrollando una plataforma en la que ponemos las nuevas tecnologías a nuestro favor para desarrollar, por ejemplo, una completa guía con los pequeños productores locales. En esta plataforma no sólo podrás contactarlos sino que podrás evaluar vuestra experiencia de compra y observar la reputación que cada emprendedor tenga.
Nos motiva reactivar el desarrollo de la Comunidad económica local de Valparaiso y Viña del Mar, con la estrategia de una Economía Solidaria.
